Me cuesta mucho ponerle título... así que aquí va:
Respiro el aire puro y fresco
de una noche de pleno otoño
y sin embargo, me siento sofocada.
No hay silencio que pueda callar
las voces de mi conciencia,
la frustración de una vida
llena de desaciertos.
El tiempo se va
y con él se lleva emociones,
momentos que provocan nostalgia,
ideas que parecen utopías.
¿Será que la vida
es una mezcla de todo eso?
¿Un camino al fracaso y la rendición?
Y yo quiero dormir
y soñar un sueño eterno
o despertar rápidamente
de las pesadillas que me hacen llorar.
¿De qué sirve amar
y ser amado en un mundo
donde se es más fuerte con desamor?


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